En Navidad aumentan las urgencias veterinarias por ingestiones accidentales en gatos. Algunos alimentos típicos como uvas o el chocolate son tóxicos incluso en pequeñas cantidades. También es frecuente que los gatos ingieran cintas, lazos, espumillón o adornos, lo que puede provocar obstrucciones.
Ante cualquier sospecha de ingestión, es importante contactar cuanto antes con el veterinario.